30 mar. 2011

Fantasías.

Es tarde, ha sido un día largo y estás tan cansada... Apagas las luces y te tumbas en la cama. Deseas que llegue a tu lado, tomarle entre tus brazos, controlar su voluntad y demostrarle quien manda. Sólo su entrega total sería capaz de convertir la noche en una gran noche. Pero por desgracia no puede ser. Aún no vivís juntos aunque nada te gustaría más...


Es entonces cuando te entregas a la fantasía. Cierras los ojos, y entre el roce de tus sábanas dejas volar tu mente, desarrollas mil formas en las que tu Sumiso calmaría tu deseo en esa noche. Y eso es lo mejor de las fantasías. En tu mente, ningún terreno está vedado. Eres todopoderosa, y no existe lo prohibido. Puedes golpearle con todas las fuerzas que tengas, pues en la fantasía no existe el dolor. Puedes mostrar su sumisión al mundo entero, pues la imaginación carece de pudor. Puedes llevar tu Poder hasta los mayores extremos, extremos que día a día ni siquiera te interesa alcanzar, sin consecuencias. Es tan placentero extralimitarse...

Y continúas dando vueltas en la cama, excitándote y buscando siempre ir más allá. Porque siempre buscas ir más allá. Y sin embargo, aún a veces lo Real supera a la fantasía. Sumiso se da mucha maña en superar mis fantasías. Cuando le llevas al límite, alcanza a sorprenderte.

Y yo... estoy haciendo un doctorado sobre llevarle al límite.

3 comentarios:

  1. Totalmente sensual ¿verdad? Es de mis favoritas, me encantaría tener un diván como ese para mi :D

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  2. todo llega y sino... se hace llegar.

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