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17 jun 2012

Convivencia: 1 norma al mes


Si todo va bien, en poco más de un año podremos empezar a vivir juntos y claro, uno empieza a fantasear sobre cómo podrá evolucionar el femdom cuando eso suceda.
En los blogs normalmente ocultamos mucho, como el hecho de que en una rutina de trabajo, estudios, horarios, estrés en definitiva, puede suceder que en muchos momentos la dominación pase a un segundo plano. Aquí por una vez lo tendremos en cuenta.

En este blog hemos hablado varias veces de las 'listas', es decir, una enumeración de normas que el sumiso debe cumplir para satisfacer a su ama. La lista puede estar muy bien cuando estamos en un contexto sexual o de cama, pero pasar de 0 a 100 y cumplirla en todo momento puede ser complicado. Es fácil de cumplir cuando estás de rodillas, empalmado, a los pies de tu ama, pero 24 horas al día, 7 días de la semana se convierte en una quimera.
¿Entonces, cómo hacemos, con vistas a una dominación más larga y duradera?
Se puede hacer de una manera más eficaz y sutil. Ni listas ni enunciados.
El primer día Ama dictará una norma y durante el primer mes el sumiso se encargará de cumplir esa única norma. Luego, con el comienzo de cada mes la reina de la casa se encargará de dictar una nueva norma.
Así de esta manera se interioriza la norma y nos acostumbramos a realizarla, y ya, después de un mes, cuando podemos estar acostumbrados a ella es cuando se nos añade una nueva.

Tiene la ventaja que no hace falta tener nada escrito en ningún lado, simplemente te acostumbras a lo que ella quiere poco a poco.
Parece un trabajo demasiado lento, pero creo que daría un buen resultado.

Tras 10 años te habrás acostumbrado a realizar 120 acciones/actividades que tu señora ha deseado. Si se dictaran dos normas en vez de una serían 240. Habrás sido moldeado casi sin darte cuenta. ¿No es algo maravilloso?


14 may 2011

Fines de semana

Levantarte tarde... retozar en la cama hasta la hora de almorzar.... Cerrar los ojos y fantasear.

Imaginar que ella se acerca y sin mediar palabra se sube en la cama, se pone de pie sobre ella y te da un par de cachetes con sus pies descalzos. Para desperezarte, para recordarte que es su momento. Un saludo con una connotación distinta a la habitual.




Casi sin darte cuenta ver como se baja la ropa interior y se acerca hacia tu rostro sentándose sobre él. Porque no hace falta decir nada.... es nuestro día libre y es lo que toca; centrarnos en su placer.

El resto del día podrá ser como se le antoje... Entre otras cosas, posiblemente usando uno de sus largos pañuelos como correa... A ratos dirigido por sus firmes manos, a ratos atado a sus tobillos para que me mantenga ahí, en mi lugar, a sus pies, y en otros momentos envuelto alrededor de mi cabeza, sobre mis ojos, para que pueda divertirse conmigo teniéndome a su merced.
Y así, juego tras juego, acabar el fin de semana con el propósito principal conseguido: que esté satisfecha.

Creo que cuando por fin vivamos juntos los fines de semana serán así... días dedicados totalmente a sacar fuera esa pasión que en la rutina de la semana posiblemente sea difícil de exteriorizar.
Donde ella pueda tener su propio cielo, su propia "24/7", aunque sea limitada a la duración de cada fin de semana.
Porque es lo mínimo que se merece y lo mínimo que le puedo dar. Y creo que estaréis de acuerdo ;)