Somos conscientes de que una relación de dominación donde el sumiso no disfruta o sufre es inviable. De ahí surge uno de los debates y quebraderos de cabeza más habituales dentro del mundo de la dominación.
¿Hasta donde debería disfrutar un sumiso?
¿Qué sucede si el sumiso acaba disfrutando más de la relación que la Ama?
¿Y si el sumiso cuando más disfruta es cuando 'a priori' se le priva de toda satisfacción?
Pero bueno, realmente no quiero entrar en el debate. Doy por hecho que cada parte debe disfrutar a su particular manera.
¿Y si el sumiso cuando más disfruta es cuando 'a priori' se le priva de toda satisfacción?
Pero bueno, realmente no quiero entrar en el debate. Doy por hecho que cada parte debe disfrutar a su particular manera.
Por suerte, hasta ahora prácticamente la gran mayoría de los juegos o actividades que he hecho con mi Ama han sido, en general, de mi agrado.
Está claro que siempre puedes recibir un golpe mal dado o un mordisco algo más fuerte de la cuenta, pero siempre en sucesos momentáneos o de poca importancia/duración.
Está claro que siempre puedes recibir un golpe mal dado o un mordisco algo más fuerte de la cuenta, pero siempre en sucesos momentáneos o de poca importancia/duración.
Todo lo comentado anteriormente viene porque hoy, hago un récord en días sin eyacular. Hace dos días estuve muy excitadísimo y al llegar la noche sentía que necesitaba terminar de una vez. Le llegué incluso a ofrecer una buena cantidad de dinero a mi señora a cambio de acabar con el sufrimiento. Ella, aunque finalmente tentada, se negó.
Por la noche estuve un rato con dolor en los testículos, molestia que por suerte poco a poco fue menguando.
Como digo, pese a que A. fue consciente de que lo necesitaba de verdad y que ya el disfrute se había convertido en molestia, se mantuvo en su papel, dándome cuenta yo de que era de las primeras veces que tenía realmente que seguir en una situación que ya no deseaba.
Esto, curiosamente ha desatado una nueva oleada de sensaciones en mí. Considero un paso importante en su corraboración como Ama, que de vez en cuando aunque su amor se lo haga difícil solo piense en ella.
Ahora la veo aún más Ama, más excitante y extraodinaria. Y yo, más atrapado en su hechizo.
Ahora la veo aún más Ama, más excitante y extraodinaria. Y yo, más atrapado en su hechizo.































