7 jun. 2011

Low Battery

Hay días en los que te sientes repleta y llena de energía. Días en los que lo que más te apetece es ser reina y dueña de la cama. Y toda esa energía la descargas en él, le sometes y dominas como si el alma te fuera en ello, y si tienes que darle, lo harás con fuerza, con autoridad. Esos días eres su diosa, su reina del sexo, su dueña y él es tu rendido y sumiso esclavo.


Hay otros días, en los que las energías las has perdido por el camino, y cuando llegas a la cama; todo lo que deseas es dejar que te mimen y te conforten. Días en los que dejas que sea él quien se desviva en cuidados hacia ti. Esos días eres su amada, su princesa, su niña y él es tu entregado y atento sirviente.

5 comentarios:

  1. Me gusta esa dualidad de la que hablas. En ambas la adoración está presente.

    Un saludos a los dos.

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  2. Y el milagro es que ellos son tan maravillosos que lo adivinan y saben cuando toca zapatilla o cuando toca masaje...son un sol.
    Es increible la energía psíquica que se invierte en dominar...sobre todo cuando lo haces desde el corazón, normal q algunos dias la fusta pese demasiado y deseemos hacernos un ovillito

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  3. Uff, a veces no es tan facil para nosostros saber el estado en que llega nuestra ama y necesitamos su inestimable ayuda.

    Yo particularmente disfruto de las dos facetas.

    Un saludo

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  4. En cualquier tipo de relación es enriquecedor que hayan varias facetas, me ha gustado mucho el post.
    lavacamejor, me imagino que a veces debe ser agotador, por eso pienso que el sumiso no debe de ser totalmente pasivo, debe de inspirar a la dominante....

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