25 ago 2012
Relato erótico: La visitante
Y como cada semana a la misma hora tocaron a la puerta... Sin decir nada mi Ama se levantó y dio paso como siempre a la invitada. Poco segundos después, sin oír ni media palabra, ya notaba esa diferente fragancia. Unos pies en mi cara con un aroma un poco más fuerte que los de mi Ama, deliciosamente cálidos e incluso algo húmedos producto de, posiblemente, un largo paseo. Esta semana, al contrario que todas las anteriores, la enigmática visitante no sólo se conformó con el corriente paseo de mi lengua entre sus dedos, su planta y su talón, sino que ya cuando esperaba su silenciosa huida noté inesperadamente como la esencia de su entrepierna se acercaba a mi rostro. Saqué mi lengua dispuesto a encontrarme con un nuevo sabor, tropezando inmediatamente con el entorno de su ano. Entonces sí, después de un ligero gemido, se levantó y se marchó, dejándome con ganas de que en otra visita fuera su vagina lo que me dispusiera para por primera vez poder sentir cómo otro cuerpo llegaría al orgasmo tras mi boca.
Pero no, eso sería quizás en otra ocasión. Solo quizás.
El jueves por la noche, como de costumbre vendrían todas sus amigas a cenar a casa. Y de nuevo, pasaría todo el convite con esa duda rondando mi cabeza, ignorando, cuál de todas ellas, cuál de ese grupo de amigas sabía de mi sumisión y de nuestros juegos. Buscando entre ellas una sonrisa cómplice que me hiciera intuir qué pies de los presentes se habían acostumbrado a estar cada tarde de domingo en mi boca.
21 jun 2012
Pulsera en el tobillo
Todos sabemos que esto no es así y que para prácticamente todo el mundo es simplemente un símbolo estético y de moda, que por cierto, a mí me encanta.
La cuestión es que no me importaría que sí tuviera ese significado, que de una manera tan sutil con esta pudiera indicar sus intenciones.
Realmente que haya promiscuidad en la pareja o no es lo de menos. Lo divertido y excitante residiría en que los desconocidos te miraran por la calle de mano con una mujer que hace alarde de su libertad con una pícara sonrisa.
15 jun 2012
Buenas respuestas
Relacionado con el post anterior, haciendo click aleatoriamente aquí y allí tras hacer búsquedas en Google me topé con el típico chaval que preguntaba si era normal que le atrajeran los pies femeninos y qué reacción podría tener una chica ante ello.
Una fémina le respondía lo siguiente.
El hecho de que un hombre bese tus pies, te hace sentir poderosa, llena, magistral, como si tus pies fueran un organo sexual capaz de producir sensaciones que jamás seguro has experimentado. Es la forma de expresión más sublime que un hombre puede rendir a una mujer.
Creo que es una respuesta digna de recoger por aquí.
6 nov 2011
Juegos IV. Pies
Una alternativa para simplificarlo puede ser lo que he llamado 'findes temáticos'.
En ese determinado fin de semana todo ha de girar en torno a un tema, por ejemplo: sus pies.
La norma principal será que por defecto el esclavo tenga que estar a los pies de su Ama.
Cuando estéis en la tele: junto a sus pies. Cuando ella esté leyendo: junto a sus pies. ¿Al dormir? También. Buscar una posición donde puedas dormir al lado de los pies de tu señora. Una posición posible es en forma de 'V'. Puestos al contrario, pero obviamente con tus pies lo más lejos posibles de su cara. Posiblemente recibas alguna pequeña patadita mientras ella duerme (o se hace la dormida), pero bueno... minucias.

Comer directamente de sus pies es otra opción que podrá ordenar. Aunque quizás sea una de esas cosas que exciten más al sumiso que a la dómina.
A todo esto se le puede añadir una buena sesión de masajes en los pies, una perfecta pedicura, y por supuesto, los calzados y descalzados correspondientes.
Ya que estamos en el papel, posiblemente sería aceptable limpiar sus zapatos y darles un poquito de brillo, o quizás ir a comprarle esos tan bonitos que lleva tiempo deseando tener...
3 nov 2011
Juegos II
Y, al igual que en el caso anterior, hasta que no se cumplan un número mínimo (o todas), el sumiso no recibirá más placer que el gran placer de servir a su Ama.
De nuevo, una pajilla por un finde completo de dedicación puede ayudar a aclarar quién manda y quien no. ;)
5 abr 2011
Imagenes que me encantan (I)
Naturales, afables, sencillas.
Ella... vestida como cualquier día, hermosa, sugerente, disfrutando de la situación y de su sumiso.
Él... medio desnudo, entregado, a sus pies.

En unos días, como continuación de esta entrada colgaré otra, que es también de mis favoritas, exactamente por las mismas razones.
1 abr 2011
Viernes de relato.
PD: Tratamos de que este sea un blog de entradas breves, de lectura rápida y cómoda, pero un relato dura lo que debe durar.
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-Vamos, recítamela.
31 mar 2011
A sus pies
Hay mucho que lamer, que besar, que oler, que ansiar, por delante y por detrás, pero conviene recordar lo que se encuentra más abajo de sus tobillos, donde se sustenta su maravilloso cuerpo. Allí… besos calientes, dedo a dedo, poro a poro... Allí, abajo, se siente el verdadero placer de este juego, cada minuto más real: El placer de entregarse en cuerpo y alma a la amada.
Ahí es donde la charlatanería de la fantasía se convierte en demostración física y explícita. Convertir esa fantasía en el hecho de reconocer que no hay más placer que su placer ni más caprichos que sus caprichos. Ignorar tu cuerpo y tratar desesperadamente de adivinar sus movimientos para estar juntos a ellos… porque no hay vida más que la suya.
No lo haces por morbo, tampoco por fetichismo, es simplemente por el hecho de recordarle a tu ser idolatrado que te entregas a ella, que estás ahí para lo que desee. Porque para que el placer sea completo deseas hacerle sentir que eso que se mueve siempre por debajo de sus hombros está a su servicio, es de su propiedad. Caricia a caricia, beso a beso, quieres decir…
“Aquí estoy y a ti me entrego”.



