1 sept. 2012

Microrrelato (I). La última vez

Aunque su devoción por ella era incalculable él se mostraba mucho más cariñoso, atento y entregado con ese plus que sumaba la excitación acumulada de varios días de castidad.
No sólo era la situación ideal para ella, sino también para él, que le encantaba poder sentir por su ama esa veneración casi religiosa.

Su problema estaba en la penetración ya que no sólo esta situación de castidad le limitaba en número sino en calidad, ya que tras días de excitación acumulada su rendimiento en la cama rozaba lo lamentable. Por ello, llegaron al acuerdo de que a partir de ese momento, de la penetración se encargarían otros machos más aptos en la práctica del coito.
Y en ese momento, justo al sellar el pacto, ella agarró su pene y lo introdujo dentro de ella, notando como instantáneamente su sumiso llegaba a su precoz orgasmo disfrutando más que nunca al saber que esa sería la última vez que estaría dentro de ella.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado el microrrelato. Y muy adecuado el pacto para complacer al ama.

    ResponderEliminar