10 nov. 2011

El fin de semana pasado...

...desperté a mi Ama llevándole el desayuno a la cama totalmente desnudo. Esperé junto a sus pies mientras desayunaba para después de terminar llevarla al cielo con mi lengua.
La vestí y la desvesti todo el fin de semana, también antes y después de sus duchas, donde esperaba hasta que terminara pacientemente para secarla. Tras la ducha, con mis manos hidrataba con crema todo su cuerpo.
Masajes en los pies tampoco faltaron, ni veneración postrándome de rodillas. En un fin de semana de frio y lluvia, mantener sus pies calientes fue cuestión primordial.



Por la noche, una cena romántica con buen queso, jamón y vino blanco, todo para ella.




Un fin de semana donde ella se sintió como la reina que es.
Lo único que deseo, es que a partir de ahora me exija ser su entregado sirviente más a menudo. :)

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