14 may. 2011

Fines de semana

Levantarte tarde... retozar en la cama hasta la hora de almorzar.... Cerrar los ojos y fantasear.

Imaginar que ella se acerca y sin mediar palabra se sube en la cama, se pone de pie sobre ella y te da un par de cachetes con sus pies descalzos. Para desperezarte, para recordarte que es su momento. Un saludo con una connotación distinta a la habitual.




Casi sin darte cuenta ver como se baja la ropa interior y se acerca hacia tu rostro sentándose sobre él. Porque no hace falta decir nada.... es nuestro día libre y es lo que toca; centrarnos en su placer.

El resto del día podrá ser como se le antoje... Entre otras cosas, posiblemente usando uno de sus largos pañuelos como correa... A ratos dirigido por sus firmes manos, a ratos atado a sus tobillos para que me mantenga ahí, en mi lugar, a sus pies, y en otros momentos envuelto alrededor de mi cabeza, sobre mis ojos, para que pueda divertirse conmigo teniéndome a su merced.
Y así, juego tras juego, acabar el fin de semana con el propósito principal conseguido: que esté satisfecha.

Creo que cuando por fin vivamos juntos los fines de semana serán así... días dedicados totalmente a sacar fuera esa pasión que en la rutina de la semana posiblemente sea difícil de exteriorizar.
Donde ella pueda tener su propio cielo, su propia "24/7", aunque sea limitada a la duración de cada fin de semana.
Porque es lo mínimo que se merece y lo mínimo que le puedo dar. Y creo que estaréis de acuerdo ;)

2 comentarios:

  1. Pues sí. Creo que tu Ama estará muy orgullosa de de ti.

    Un saludo a los dos.

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  2. Qué auténtico, que real, sin artificio...

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