29 may. 2011

La llamada.

(Sonido de teléfono)

- ¿Si?
- ¿Sí? ¿Es esa acaso forma de contestar a mis llamadas?
-Lo siento mucho Ama, no sabía quien era y...
-Está bien, no importa, Quiero que vengas ahora mismo aquí y me traigas una botella de vino además.
-Ama pero...
-¿Pero?
-Es que... estaba haciendo la cena y...
-Basta de excusas, ahora mismo.
-Si ama, es que...
-Creo que no lo has entendido, me da igual que se te queme la cena si hace falta, Quiero que vengas y Quiero que lo hagas ahora mismo, todo lo demás puede esperar, tu collar te está esperando, y tu ansiosa ama también, estoy sedienta de placer y necesito tener a mi sumiso conmigo para satisfacerme. ¿Acaso vas a rechazar el deseo de una Diosa por unos macarrones? Soy una princesa, y soy caprichosa, y tú estás para satisfacer mis caprichos. ¿Me dejarás aquí, consumida en deseo para echarte en el sofá? Cuando tu Diosa te reclama, es porque sabe que lo que tienes por hacer puede esperar, porque yo nunca te reclamaría si estuvieras de verdad ocupado.
-Por supuesto que no Ama...
-Entonces te estaré esperando aquí, y cada minuto que tardes será un minuto de deseo insatisfecho, porque estoy ardiendo y Quiero tenerte aquí para aliviarme. Sabes que nos espera una noche intensa, que vas a disfrutar como nunca, que terminarás gimiendo como una perra a mis pies, y que yo terminaré satisfecha y agotada, porque esa es tu misión, satisfacerme hasta el extremo, y la mía es recordarte que ninguna excusa está por encima de mi placer.
-Mi ama...
-Dime.
- ¿El vino lo prefiere tinto o blanco?

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