23 jul. 2012

Cómo introducir a tu novio en el femdom

No tengo edad para considerarme ninguna maestra versada en el arte y dominio de los hombres, pero ya que hemos empezado este tema, vamos a intentar traducir en un puñado de pequeños consejos las ideas básicas que cualquier mujer del mundo debería tener en la cabeza si quiere hacer de su hombre su siervo personal, amante y creador de orgasmos imposibles (todo en uno).

Para empezar, primero, básico, fundamental. 4 elementos:

 Habla con tu chico y conócelo bien. Anímale a que te cuente sus fantasías, sus preferencias en la cama, las cosas que prefiere que le hagas. Parece una tontería, pero si no sois capaces de hablar de sexo sin tapujos entre vosotros, no vamos a ningún lado. Cuanto más sepas, mejor podrás guiarle a tu terreno ¿No?

Piensa a largo plazo. olvídate de intentar conseguir en un mes que tu chico se deje azotar y amordazar el primer día... y aunque así sea, mi experiencia me dice que los cambios es mejor introducirlos poco a poco... No te obsesiones con ser el ama perfecta desde el primer día.

Un premio es mucho más efectivo que un castigo. Encuentro por internet muchas alabanzas a lo necesario que es un buen castigo para mantener a un hombre sumiso y obediente, pero es curiosamente lo contrario a lo que opino que sucede en realidad, al fin y al cabo el objetivo de todo esto es disfrutar lo más posible por parte de ambos. Cuando sea sumiso contigo prémiale, dale algo que sepas que desea, verás como vuelve a repetirlo.

Amóldate a él puede parecer contradictorio, puesto que al que queremos educarlo y reformarlo en la cama, pero una buena ama debe saber adaptarse y trabajar con lo que tiene, si a tu chico le ponen los azotes, pero le da un terror insostenible lamer unos pies, aparca ese tema hasta que ya hayas terminado de explotar el primero. Nunca olvides que ellos disfrutan del femdom tanto como nosotras.

Ahora vayamos por orden.

 Un buen primer paso (y que toda mujer del mundo debería dar con femdom o sin el) es tomar las riendas del sexo. Demuestra que sabes lo que quieres en la cama y que no te da miedo pedirlo, acostúmbrale a posturas donde tu marques el ritmo, pídele que te lleve al orgasmo si él llega antes que tu, disfruta con y de el, y de esa forma irá comprendiendo lo placentero que puede llegar a ser el dejarse hacer lo que tu quieras. Esto es algo que siempre podrás hacer y disfrutar, aunque al final él termine por no tener espíritu de sumisión.

Ahora que ya va comprendiendo que su chica es una guerrera y no una princesita en la cama, proponle experimentar y probar cosas nuevas aquí además podréis pasarlo muy bien y descubrir nuevas y divertidas formas de disfrutar. Hay pequeños juegos que están bastante extendidos y que seguramente podrás proponerle sin que huya, como ataros a la cama, masajes, juegos de rol... En todo caso trata de romper con los prejuicios y tabúes que pueda tener.

Si ya habéis probado los clichés más clásicos, proponle pequeños juegos de tu invención que tengan duración limitada, con un premio para el "vencedor" (Por supuesto, prepararemos los juegos para que tengamos todas las de ganar). Algunos de los grandes cambios que tuvo la relación entre Sumiso J. y yo, empezaron siendo juegos inocentes...

Si la cosa va bien y ves que le va cogiendo el gustillo a esto ya puedes empezar a hablarle abiertamente (y con tacto) cuéntale tus preferencias y trata de que vea que es una forma tan natural como cualquier otra de disfrutar una relación, puedes animarle a que lea un poco sobre el tema (Este blog podría ser un buen punto de partida) pero sobre todo, excítale. Fotos, vídeos, relatos... si todo sale bien, terminará por descubrir las (muchas) ventajas de ser un sumiso, y disfrutará tanto como el que más.


¿Habrá que intentarlo verdad?

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