10 may 2011

Cayó la noche.

Cayo la noche,
y con ella, tú.
Bajo mis pies.

Salió la luna
y con ella, yo.
Hasta el cielo.

Caíste al suelo
y contigo, si;
cayó mi ropa.

Até tus manos,
y junto a ellas
también tu alma.

Con la cortina
se cerró también
cualquier vergüenza.

Y ahora eres mío
y por completo
eres mi siervo,
y mi juguete.
eres mi amante,
y eres mi esclavo.

Y ahora tu cuerpo
es solo un lienzo,
mis arañazos,
todo lo cubren.
que mis caricias...
luego los curen.

8 may 2011

A veces "Por favor" no es suficiente.


Te encantaría masturbarte, ¿Verdad? ¿Y qué vas a hacer? ¿Cómo lo vas a pedir? ¿Que palabras escogerás para complacerme tanto como para que yo te lo conceda? ¿Qué me ofrecerás? ¿Cómo vas a conseguir que tu Reina te permita liberarte de todo ese deseo que guardas en tus pantalones?


Porque sabes que no te complaceré así como así. Tu orgasmo es un privilegio, y yo no estoy aquí para darte privilegios, sino para recibirlos. Solo yo decidiré, y no será a tu favor si no sabes complacerme. No tengo porqué hacerlo, solo mis propias ganas. No intentes darme lástima, porque no funcionará conmigo. Verte con la polla tiesa me da mucho más placer que tu orgasmo, así que... ¿Vas a atreverte?


¿O te callarás como una puta? 

7 may 2011

Lo que hay detrás...

Es cierto que el femdom cambia tu manera de ver el mundo, aunque a veces sea en detalles nimios e irrelevantes como los que voy a abordar.

El otro día en la facultad, haciendo una búsqueda en el google me encontré con la foto que adjunto. Una foto sin relevancia para la mayoría de mortales, pero que no pasaría desapercibida para ninguno de los que habitualmente compartimos este tipo de blogs.



Y es que no ves las mismas cosas que tu grupo de colegas.

Donde otro ve unos zapatos, tu imaginas una encantadora diosa calzándolos...
Cuando alguien habla de pedicura se te viene a la cabeza tus momentos más fetichistas.
Donde otro ve un collar para una mascota, tu ves un juguete sexual.
Si ves un corsé... sientes un cosquilleo por dentro.

Porque incluso, cuanto estás en la calle, fuera del entorno del 'juego femdom', te encuentras cosas que te hacen recordar esos momentos... y para dentro, sin que nadie te vea, esbozas una pícara sonrisa.

5 may 2011

Parafraseando...

Me confesaba  Sumiso J. Tras una intensa tarde de ser utilizado y manejado al antojo de su Señora:

"Las primeras veces, siempre trataba de desafiarte y de hacerte enfadar para que me dominaras con más ganas..."

"¿Y ahora no?"

"Ahora ya no me atrevo..." 

Dulce victoria, mi autoridad gana terreno, aunque yo no tengo prisa ninguna... Tengo mucho tiempo por delante.

3 may 2011

Relato: El 'hotel' (II)

Con todo listo regresó a la habitación. Ella se levantó y jugueteó con su polla que seguía con la misma erección que obtuvo al verla vestida de gala.

- Uhmm, ya estás así. Qué pronto… Con todo lo que le queda por delante este fin de semana sin poderse liberar. Qué penita….- Dijo sonriendo maquiavélicamente.

Él bajó la cabeza, se colocó de rodillas y a sus pies comenzó locamente a besar su calzado. Ella, al verlo entregado, sonrió orgullosa.

- Lame puta.

- Sí, mi ama.

- Ahora, descálzame.

Él, se predispuso a descalzar a su ama. En ese instante recibió una seca bofetada.

- Sólo con la boca sumiso.

Ella se recostó en el sofá mientras su entregado sumiso intentaba una más que evidente misión imposible. Pasaban los minutos y él seguía con el ímpetu de un niño pequeño mientras su señora se mofaba de su ineptitud.

- Maldito esclavo estúpido, creo que voy a tener que… .- Y dándole un más que decente empujón en la cara se levantó y de un tirón corrió toda la cortina que cubría el ventanal que daba a la calle, dejando sus bellezas a la vista de cualquiera que pudiera pasar por allí.

- No, mi ama, por favor… haré lo que sea.

- Uhmm, ¿lo que sea? A ver si es verdad…… Arrástrate hasta aquí como una babosa.

Y él, cumplió su orden y se colocó de nuevo con la boca pegada a los pies de su ama. Ella, dominante, aprovechó para clavarle con fuerza el tacón en su trasero.

- ¿Entonces, lo que sea?

- Sí, ama. .- Y gimió. Ella apretó aún más fuerte.

- ¿Seguro?

- Sí, mi ama, sin duda.

- Así me gusta.

Y en ese momento, ella comenzó a recitar un discurso con tal soltura que parecía memorizado, con calma, saboreando cada frase y señalando cada uno de las cosas que veía a su alrededor.

- ¿Ves la tele? Pues es para mí. ¿Ves la cocina? Pues es para ti. Es tu lugar y sólo podrás entrar tú. ¿Ves la cama? Es para mí, me apetece tener espacio. ¿Ves el sofá? Ahí dormirás… si te portas bien. ¿Viste antes la piscina? Pues ahí bajaré a bañarme, mientras me haces de comer… y lo haré en topless. ¿Viste los platos, los cubiertos y las sillas? Son para mí… El suelo y mis pies para ti. … ¿Ves mis pechos? Son míos. Mi trasero es mío, mi cuerpo es mío, y tu cuerpo también es mío. ¿Tu polla? Cuanto más dura, más controlado y a mi servicio. Por tanto, como todo esto es para mí, dura se quedará. Eres mi sirviente, mi sumiso. Tu placer es mi placer y tus deseos son los que se me antojen.

Continuará….

1 may 2011

Relato: El 'hotel' (I)

Paseaban de la mano por la calle cuando algo le llamó la atención. Era un cartel de promoción de unos buenos apartamentos, y ella se paró a leerlo con especial interés.

Tras ese instante, señaló el cartel y dijo:

- Vaya, tengo el capricho.

- Sí, estaría bien ir vida.

- Estaría bien no, vamos a ir… este finde.

- ¿Este finde? ¿No íbamos a ir al concierto?

- No, ya no. Quiero irme de hotel.

- Vale…como quieras.

- ¡Encima es todo incluido!

Él, aún dubitativo, se puso a leer más detenidamente el cartel buscando donde ponía eso de todo incluido.

- No es todo incluido… Es sólo alojamiento, de hecho… es que son apartamentos.

- ¿No es todo incluido? Vaya… que pena.

- Putada… sí.

- ¿Putada? -. Sonrío pícaramente y contestó. - Yo quiero que sea todo incluido y así será. Así que ya sabes... Y llama ya y reserva, no vaya a ser que me vaya a quedar sin él.

Entonces... en ese momento... él supuso por donde iban los tiros.

Después de un resto de semana totalmente normal, ese viernes al mediodía llegaron a los lujosos apartamentos. Él hizo el pago en la luminosa recepción y subieron a la habitación.

Nada más entrar ella fue hacia un cómodo sofá que había enfrente de la televisión y se recostó plácidamente. Él por el contrario, dejó las cosas y se sentó en la cama, probando lo mullido de su colchón.

Al cabo de unos segundos ella le miró dominante.

- El todo incluido no cae del cielo.

- ¿Cómo?

- Que vayas al supermercado de enfrente y traigas todo lo del fin de semana, y luego lo guardas todo en su sitio.

- Vale cariño.

- ¿Cariño?

- Vale... ama.

- Mucho mejor. Ah, y vete y saca dinero suelto por si quiero comprarme algún capricho.

Y salió hacia la calle… con tranquilidad, pero metiendo la mano en uno de sus bolsillos con la intención de disimular la rápida erección que las últimas frases le habían provocado.

Compró todo lo necesario, además de varios caprichos que supuso que le encantarían a su amada y volvió al apartamento. Él, que se esperaba ver a su señora tal como la dejó, tranquila en el sofá, se encontró con una escena que para nada podía esperar.

Ella se encontrada de pie, en medio de la habitación, imponente, como si fuera el mismo centro del universo en aquel pequeño lugar. Tacones, medias, una lencería espectacular, corset y un discreto pero fiero maquillaje.

- Arrodíllate a mis pies y bésame los tacones sucio esclavo.- Él, ya tembloroso, se arrodilló al instante.

- Y más vale que de aquí hasta el domingo me trates como la jodida diosa que soy. Si no, saldré con esta pinta a la calle… Y no creo que en esta playa tarde mucho en encontrar a algún machote que babee por metérmela. Y ahora levántate y ordena todo lo que trajiste. Te estaré esperando en la cama.

- Sí, ama.

- Ah, y ya puedes irte desnudando. Y guarda lo que traes en la maleta. No te va a hacer falta la ropa hasta que nos vayamos.

Se desnudó en segundos y se dirigió a la pequeña cocina. Ella, le agarró fuertemente una nalga, dejando la marca visible de sus uñas....

Continuará...