Voy a presentar una posible manera para ir introduciendo a tu chica en el mundo del femdom. Básicamente la idea es hacerle comprender poco a poco que lo que más te interesa es su placer. Sobra decir que obviamente no es un método infalible ni posiblemente el más adecuado para todos los casos. Partimos de la base de una relación totalmente vainilla.
Para empezar, si ella no sabe lo que es, nada de hablarle de femdom, BDSM u otro tipo de siglas que casi con total seguridad le hagan pensar que te has vuelto loco.
Como primer paso, deberías esforzarte en que le encante el sexo oral, y a partir de ahí aprovechar cualquier oportunidad para dárselo, sin abusar claro. No tengas ganas de ir demasiado rápido, primero basta que vea con normalidad que te deslices a su bajo vientre para darle placer y que lo disfrute.
Ella, posiblemente, salvo que tenga un instinto femdom innato, aunque haya quedado exhausta tratará de devolverte el placer. Cuando esté acostumbrada al sexo oral, como siguiente paso puedes animarla a que descanse al terminar, a tumbarte a su lado y abrazarla como si los dos hubierais acabado.
Si ella te pregunta si no prefieres llegar al orgasmo le puedes comentar que a ti lo que más te importa es dejarla satisfecha, que es algo que te encanta.
Cuando hayas repetido la situación anterior puedes comenzar acompañar su descanso post-orgásmico con algún masaje en la espalda, en los pies o donde ella desee.
En este punto (o incluso un poco antes) cuando tengais una conversación picantona o simplemente salga el tema del sexo a relucir puedes hacerle algún comentario. Algo simple como: "Hay gente que le gusta ser más activo en la cama y hay gente que prefiere ser guiado por lo que quiera la otra persona. Yo creo que soy más de los segundos. ¿Qué te parece?" Dependiendo de como evolucione la conversación te podrás confesar un poquito más o menos: "Me encanta darte placer, casi disfruto más con eso que con el sexo". Eso sí, trata de evitar aún términos como femdom o BDSM, salvo que la cosa vaya muy bien.
Puedes empezar a ser aún más detallista que de costumbre, a complacer sus caprichos o esforzarte especialmente en su comodidad, por ejemplo ofreciéndote a darle un masaje en los pies después de un día de mucho caminar.
Ya cuando hayas tenido el privilegio de darle varios masajes en los pies, puedes tratar de acompañarle el masaje con algunos besos y ver cómo reacciona.
A estas alturas ya podrás intuir si hay futuro en el tema viendo lo cómoda que ella pueda estar con la situación. Si realmente la ves cómoda, puedes aprovechar alguna conversación para ir un poco más lejos y comentarle que te gusta mucho que ella sea la 'mimada' de la relación y que a fin de cuentas sea la que 'lleve los pantalones'. Le puedes comentar que hay muchos chicos que le gusta mucho centrarse en el placer de su amada y que no debería ser algo tan raro. Si sigue demostrando interés, también le puedes recomendar algún blog de la temática para que vaya viendo cosas del mundillo.
Si llegas aquí, ya está casi todo hecho, si por desgracia, te afirma que no, que eso no le va, siempre puedes conformarte con darle mucho placer oral, buenos masajes y acatar lo que ella desee, que posiblemente eso nunca le parecerá mala idea.
¿Algún otro consejo que creáis que puede ser importante?
Un saludo a 'alex', que propuso el tema de esta entrada.