No es lo mismo decirlo que hacerlo, ni desearlo que sentirlo.
No es lo mismo escribir de femdom en la soledad de tu habitación, que hacerlo tras el primer orgasmo de la tarde y con un hombre a tus pies, decidido a lamerlos, besarlos y masajearlos como se merecen.
No es lo mismo pedir que ordenar.
No es lo mismo estar con un hombre en la cama y que te diga "Chúpamela, zorra" a que te diga "Porfavor, utilízeme mi Diosa, úseme".
Y ahora, en una tontuna tarde de viernes, con varias horas por delante para hacer realidad mis fantasías más perversas, para lamer, desear, tentar, dominar, someter y forzar... se me ocurre mucho más que decir y que escribir que en otras... que curioso.
Pero ahora, si me disculpáis... tengo una autoridad que aprovechar, un intenso placer que disfrutar...
Y un machote al que someter.
28 abr 2011
26 abr 2011
Mucha actividad
Semana juntos, y a la vez mucha universidad y mucha familia...
Por tanto, hay poco tiempo libre, y ese tiempo habrá que dedicarlo en amar, lamer y follar (o que me follen más bien), por lo que esta semana bajaremos un poco el ritmo de entradas.
Eso sí... seguro que habrá momentos que merecerán ser contados por aquí.
Por tanto, hay poco tiempo libre, y ese tiempo habrá que dedicarlo en amar, lamer y follar (o que me follen más bien), por lo que esta semana bajaremos un poco el ritmo de entradas.
Eso sí... seguro que habrá momentos que merecerán ser contados por aquí.
24 abr 2011
2x1
Dentro del cuerpo que se sienta ahora mismo delante del portatil de Sumiso J. residimos y compartimos dos seres diferentes, iguales, diferenciables...
Mi nombre es Ama. Soy exigente, estricta, caprichosa, dominante y orgullosa. Deseo y exijo que se me trate como a un ser superior, divino, inalcanzable. Soy impaciente y busco que mis órdenes sean obedecidas al instante. No admito ser desafiada o contrariada. Me siento identificada con venus, con afrodita. Soy una princesa, una reina, una Diosa; ese es el trato que espero recibir de Sumiso J. Es a mi a quien leéis en este apartado rincón de la red .
Pero tengo que compartir mis neuronas con A. que no es más que una cria, apenas salida de la adolescencia; la tipica chiquilla reservada que no llama la atención de nadie. Ella es melosa y romántica, y necesita ser mimada y querida. Podríais cuzaros con ella por la calle que no veríais que tras ella me escondo Yo, esperando al acecho a poder tomar el mando.
Y a veces, cuando estoy rodeada de gente me pregunto. ¿Cuántos a mi alrededor tienen su otro ser acechando, esperando?
Mi nombre es Ama. Soy exigente, estricta, caprichosa, dominante y orgullosa. Deseo y exijo que se me trate como a un ser superior, divino, inalcanzable. Soy impaciente y busco que mis órdenes sean obedecidas al instante. No admito ser desafiada o contrariada. Me siento identificada con venus, con afrodita. Soy una princesa, una reina, una Diosa; ese es el trato que espero recibir de Sumiso J. Es a mi a quien leéis en este apartado rincón de la red .
Pero tengo que compartir mis neuronas con A. que no es más que una cria, apenas salida de la adolescencia; la tipica chiquilla reservada que no llama la atención de nadie. Ella es melosa y romántica, y necesita ser mimada y querida. Podríais cuzaros con ella por la calle que no veríais que tras ella me escondo Yo, esperando al acecho a poder tomar el mando.
Y a veces, cuando estoy rodeada de gente me pregunto. ¿Cuántos a mi alrededor tienen su otro ser acechando, esperando?
21 abr 2011
Días y días...
Normalmente escribes entradas con mucha retórica, describes aluviones de sensaciones, le das forma a magníficas experiencias.
Post aderezados con filosofía para darle cuerpo a todo esto y no sentirse raro... Como cuando a un juego, lo envuelves, le das color y le pones un bonito lazo para que deje de tener esa apariencia vulgar.
Esos días, la mayoría...
Pero luego, también hay otros días, donde necesitas escribir lo que sientes de una manera más elocuente, más directa.
Decir en primera persona, que no deseo hacerle un beso negro a mi amada, sino comerle el culo a mi diosa. Tampoco regalarle un cunnilingus de órdago sino comerle el coño horas y horas mientras ella aguante. Porque deseo que siente su culo en mi cara y que se olvide de mí, no que me utilice como su trono de reina. Y ya, al final, a la entrada del cielo, decir lo mismo que le puedo decir tembloroso... Donde se cambia 'recibir una lluvia dorada' por un entrecortado méame... Y un 'a sus órdenes' por un...
Por favor ama, escúpeme, abusa de mí... humíllame...
Porque a veces... hay otros días.
Post aderezados con filosofía para darle cuerpo a todo esto y no sentirse raro... Como cuando a un juego, lo envuelves, le das color y le pones un bonito lazo para que deje de tener esa apariencia vulgar.
Esos días, la mayoría...
Pero luego, también hay otros días, donde necesitas escribir lo que sientes de una manera más elocuente, más directa.
Decir en primera persona, que no deseo hacerle un beso negro a mi amada, sino comerle el culo a mi diosa. Tampoco regalarle un cunnilingus de órdago sino comerle el coño horas y horas mientras ella aguante. Porque deseo que siente su culo en mi cara y que se olvide de mí, no que me utilice como su trono de reina. Y ya, al final, a la entrada del cielo, decir lo mismo que le puedo decir tembloroso... Donde se cambia 'recibir una lluvia dorada' por un entrecortado méame... Y un 'a sus órdenes' por un...
Por favor ama, escúpeme, abusa de mí... humíllame...
Porque a veces... hay otros días.
20 abr 2011
Miércoles de relato
Aquel había sido un día especialmente frustrante. Afortunadamente sabía que en su casa tenía la forma perfecta de desestresarse. Abrió la puerta y se dirigió directa a la habitación, sabiendo que iba a encontrarle allí, desnudo y tumbado en la cama, tal como le dejó. Todo era parte del juego, sabía que él la había estado esperando impaciente, y el simple hecho de saberlo le resultaba delicioso. Todo en el juego estaba pactado de antemano, y ella sabía que bastaba una palabra suya para detenerlo todo, pero no le preocupaba. Le despertó con una suave nalgada, y soltó el bolso y todo lo que traía en los brazos. El se desperezó y sonrió dulcemente.
Ama, llegaste...
Llegué. Vamos, a la ducha.
Inmediatamente, él se levantó obediente y se dirigió al baño a calentar el agua. Le observó hacerlo, le deleitaba mirarle cuando estaba desnudo, y era por esto que le hacía estarlo prácticamente a todas horas. Era parte del juego, tan natural ya entre ellos como el hecho de vivir juntos. En casa, ella siempre se sentía confiada, segura, y sabía que él la adoraba por encima de todas las cosas. Se dirigió al baño y se le acercó. El estaba de espaldas a ella, así que le sujetó por la barbilla y se acercó a su oído.
-Estas de suerte, hoy tengo muy mal dia... Ahora, desnúdame.
Se separó de él y, sujetando una mano contra su boca,sin permitirle ni la más mínima protesta, empezó a masturbarle con fuerza. Controlando su miembro y sintiendo cómo crecía su excitación. Cuando le creyó al borde del orgasmo, le tumbó en el sofá y decidida, se sentó sobre su cara, casi asfixiándole, y obligándole al mismo tiempo a lamerla completamente. Ella entre gemidos giraba sus caderas para obligarle a alternar entre su coño y el ano, y se dejó llevar por el enorme placer que le hacía sentir. Se deleitaba apretando su cuerpo contra sus labios, su lengua sus dientes... Sintió un primer orgasmo, y sin embargo, se movió con rapidez hacia el miembro de él, follándole con todas las ganas hasta sentirse, de nuevo en la cima del placer.
Ama, llegaste...
Llegué. Vamos, a la ducha.
Inmediatamente, él se levantó obediente y se dirigió al baño a calentar el agua. Le observó hacerlo, le deleitaba mirarle cuando estaba desnudo, y era por esto que le hacía estarlo prácticamente a todas horas. Era parte del juego, tan natural ya entre ellos como el hecho de vivir juntos. En casa, ella siempre se sentía confiada, segura, y sabía que él la adoraba por encima de todas las cosas. Se dirigió al baño y se le acercó. El estaba de espaldas a ella, así que le sujetó por la barbilla y se acercó a su oído.
-Estas de suerte, hoy tengo muy mal dia... Ahora, desnúdame.
El, excitado ante sus palabras, comenzó a tirar de su camisa, pero su impaciencia hizo que tratara de hacerlo sin desabrochar primero los botones, cosa que, por supuesto ella no debía permitir. Le sujetó las manos y le impulsó contra la pared del lavabo, implacable.
¿Te regalo el honor de desnudarme y asi es como te comportas?
No, yo..
¡Calla!
Le escupió, justo antes de meterle en la ducha. El se sentó allí, sin dejar de mirarla. A esas alturas su erección ya era evidente, y no era el único que se estaba poniendo a cien. La sensación de poder que le proporcionaba dominar a su chico era más excitante que cualquier otro afrodisiaco en el mundo. Se desnudó y entró tambien a la ducha. Colocando un pie sobre su hombro y mirándole, controlando la situación. Sin mediar más palabra, y mientras el agua caliente cubría sus cuerpos, empezo a orinar, dejando que el líquido cayera sobre él. Esa era su seña, su marca, y él la recibía gozoso, besando y acariciando sus piernas y sus pies. Cuando terminó, le pidió que se levantara y la enjabonara, como cada día. Él lo hacía, y lo debía hacer con mimo y cuidado. En todo momento la trataba como a una reina. Para ella, no había objeto más codiciado que él, era su esclavo, su juguete, su sirviente y su amante. Ella velaba por él, le protegía, y le cuidaba. Cada uno se sentía cómodo en su función y cada cosa funcionaba de acuerdo a sus deseos. Excitada por el roce del agua, el jabón y el cuerpo de él, le hizo arrodillarse y pasó su cabeza por entre sus piernas. El empezó a mover la lengua y los labios con una maestria que la volvía loca. Sentía cómo la lamía por todas partes, clitoris, vagina, ano, vulva... Le bastaron unos pocos minutos para llevarla hasta el climax, y aún así, siguió trabajando hasta que la llevó de nuevo a la cima del placer. Tuvo que obligarle a parar cuando sintió que ya no podía mas, y le acarició suavemente, agradecida. Después, salieron de la ducha y él la secó y le cepilló con mimo el cabello. A pesar de la gloria de la ducha, ella seguía con ganas de más.
-Sécate y esperame aquí. Aún no he acabado contigo hoy.
Cuando regresó, llevaba puesta su mejor lencería, tacones altos y llevaba en sus manos unas esposas y una pequeña correa. Le ató y se lo llevó hasta el salón, donde le obligó a arrodillarse mientras ella tomaba un libro y se tumbaba en el sofá. Allí le exigió que le lamiera los pies durante el tiempo que durara su lectura. Ella sabía lo excitante que a él le resultaba aquello, y era precisamente aquello lo que la llevaba a disfrutarlo enormemente. Pero al cabo de un rato, decidió que se había aburrido de aquello...
Levántate y ve a vestirte.- Dijo mientras le quitaba las esposas. -Te toca hacer un recado.
El obediente marchó a hacerlo, sin embargo, cuando volvió, ella le abofeteó, antes de obligarle a arrodillarse.
-¿Se puede saber porqué lo has hecho?
-Sólo cumplo sus órdenes ama... (sus palabras se vieron interrumpidas por otra bofetada)
¿Ah si? Entonces... (su voz descendió hasta un susurro) ¿Dónde está tu correa? ¿Acaso te permití que te la quitaras?
El contuvo una exclamación, sorprendido. Era cierto que ella no lo había mencionado. Inmediatamente, suplicó su perdón.
Ni siquiera los perros se quitan la correa solos... Quiero que me demuestres ese arrepentimiento que dices tener, y vas a hacerlo lamiendo ahora mismo mi culo, ¡vamos!
El comenzó a hacerlo con ansias. Ella sentía estremecida cómo la recorría con su lengua, sin ningún pudor, enseguida estaba totalmente cachonda, empapada, sintiendo una y otra vez su húmeda lengua recorriendo su ano, penetrándola, humedeciéndola. Era maravilloso.
¿Te regalo el honor de desnudarme y asi es como te comportas?
No, yo..
¡Calla!
Le escupió, justo antes de meterle en la ducha. El se sentó allí, sin dejar de mirarla. A esas alturas su erección ya era evidente, y no era el único que se estaba poniendo a cien. La sensación de poder que le proporcionaba dominar a su chico era más excitante que cualquier otro afrodisiaco en el mundo. Se desnudó y entró tambien a la ducha. Colocando un pie sobre su hombro y mirándole, controlando la situación. Sin mediar más palabra, y mientras el agua caliente cubría sus cuerpos, empezo a orinar, dejando que el líquido cayera sobre él. Esa era su seña, su marca, y él la recibía gozoso, besando y acariciando sus piernas y sus pies. Cuando terminó, le pidió que se levantara y la enjabonara, como cada día. Él lo hacía, y lo debía hacer con mimo y cuidado. En todo momento la trataba como a una reina. Para ella, no había objeto más codiciado que él, era su esclavo, su juguete, su sirviente y su amante. Ella velaba por él, le protegía, y le cuidaba. Cada uno se sentía cómodo en su función y cada cosa funcionaba de acuerdo a sus deseos. Excitada por el roce del agua, el jabón y el cuerpo de él, le hizo arrodillarse y pasó su cabeza por entre sus piernas. El empezó a mover la lengua y los labios con una maestria que la volvía loca. Sentía cómo la lamía por todas partes, clitoris, vagina, ano, vulva... Le bastaron unos pocos minutos para llevarla hasta el climax, y aún así, siguió trabajando hasta que la llevó de nuevo a la cima del placer. Tuvo que obligarle a parar cuando sintió que ya no podía mas, y le acarició suavemente, agradecida. Después, salieron de la ducha y él la secó y le cepilló con mimo el cabello. A pesar de la gloria de la ducha, ella seguía con ganas de más.
-Sécate y esperame aquí. Aún no he acabado contigo hoy.
Cuando regresó, llevaba puesta su mejor lencería, tacones altos y llevaba en sus manos unas esposas y una pequeña correa. Le ató y se lo llevó hasta el salón, donde le obligó a arrodillarse mientras ella tomaba un libro y se tumbaba en el sofá. Allí le exigió que le lamiera los pies durante el tiempo que durara su lectura. Ella sabía lo excitante que a él le resultaba aquello, y era precisamente aquello lo que la llevaba a disfrutarlo enormemente. Pero al cabo de un rato, decidió que se había aburrido de aquello...
Levántate y ve a vestirte.- Dijo mientras le quitaba las esposas. -Te toca hacer un recado.
El obediente marchó a hacerlo, sin embargo, cuando volvió, ella le abofeteó, antes de obligarle a arrodillarse.
-¿Se puede saber porqué lo has hecho?
-Sólo cumplo sus órdenes ama... (sus palabras se vieron interrumpidas por otra bofetada)
¿Ah si? Entonces... (su voz descendió hasta un susurro) ¿Dónde está tu correa? ¿Acaso te permití que te la quitaras?
El contuvo una exclamación, sorprendido. Era cierto que ella no lo había mencionado. Inmediatamente, suplicó su perdón.
Ni siquiera los perros se quitan la correa solos... Quiero que me demuestres ese arrepentimiento que dices tener, y vas a hacerlo lamiendo ahora mismo mi culo, ¡vamos!
El comenzó a hacerlo con ansias. Ella sentía estremecida cómo la recorría con su lengua, sin ningún pudor, enseguida estaba totalmente cachonda, empapada, sintiendo una y otra vez su húmeda lengua recorriendo su ano, penetrándola, humedeciéndola. Era maravilloso.
Se separó de él y, sujetando una mano contra su boca,sin permitirle ni la más mínima protesta, empezó a masturbarle con fuerza. Controlando su miembro y sintiendo cómo crecía su excitación. Cuando le creyó al borde del orgasmo, le tumbó en el sofá y decidida, se sentó sobre su cara, casi asfixiándole, y obligándole al mismo tiempo a lamerla completamente. Ella entre gemidos giraba sus caderas para obligarle a alternar entre su coño y el ano, y se dejó llevar por el enorme placer que le hacía sentir. Se deleitaba apretando su cuerpo contra sus labios, su lengua sus dientes... Sintió un primer orgasmo, y sin embargo, se movió con rapidez hacia el miembro de él, follándole con todas las ganas hasta sentirse, de nuevo en la cima del placer.
18 abr 2011
17 abr 2011
Normas.
Con la firma y aceptación del siguiente listado, la pareja acepta como rol predominante en el ámbito sexual lo siguiente:
-A. se define como el elemento dominante en la pareja, debiendo asumir su papel de Ama y mantener activa la sumisión y el servicio de su Sumiso.
-J. se define como el elemento sumiso en la pareja, debiendo en todo momento obedecer y servir a su ama, procurando su máximo placer y bienestar.
1) A. tiene derecho a tomar el control sobre el cuerpo de J. en todo momento.
2) Es un deber para J. cumplir y satisfacer todos los deseos de A. en lo que al sexo se refiere.
3) J. tiene la obligación de vestirse o desnudarse cuando A. se lo ordene.
4) A. tiene derecho a decidir cuándo y cuánto puede J. masturbarse, él deberá cumplir con lo exigido.
4.1) J. no podrá masturbarse sin pedir permiso a A.
5) J. no deberá tener un orgasmo antes que A. a menos que ella indique lo contrario.
5.1) De suceder, J. deberá recompensar a A. con sexo oral hasta que ella alcance el orgasmo.
5.2) Los preliminares antes de echar un polvo son obligatorios, sin excepción.
6) A. podrá (si lo desea) decidir invertir temporalmente los roles que esta lista establece, el tiempo establecido por ella no podrá ser modificado por J.
6.1) Bajo ningun concepto este cambio temporal implicará un cambio real del rol que ejerce cada uno. J. no deberá olvidar que sigue estando bajo el control de A.
6.2) Bajo este supuesto, A. podrá escoger que puntos de esta lista serán aplicables y cuales no.
7) J. debe calzar y descalzar a A. cuando convenga.
8) Cada mañana (o al salir de la ducha) J. deberá cepillar el pelo de A. evitando lo máximo posible darle tirones que puedan dañarla.
9) Cada día (A ser preferible antes de dormir) A. recibirá un masaje de J. en el lugar que ella solicite.
9.1 El masaje en la espalda deberá ser siempre rematado con un beso negro.
9.2 El masaje en los pies deberá ser siempre rematado con un cunnilingus.
10) J. deberá estar dispuesto a permitir que A. le marque como propio (temporalmente), ya sea con mordiscos, chupetones u otros métodos.
10.1: Bajo ningún concepto J. podrá dejar en el cuerpo de A. marcas visibles.
11) J. deberá doblar y colocar adecuadamente cada prenda de ropa que le quite a A.
12) A. decide siempre la postura sexual. Por defecto A. llevará las riendas en la cama.
13) En señal de sumisión J. debe (siempre que haya la suficiente privacidad)
13.1) Al menos una vez al día dar un beso negro a A.
13.2) Al menos una vez al día arrodillarse y besar los pies o el calzado de A.
Cláusula: Esta lista se encontrará en uso y será de cumplimiento obligatorio durante el tiempo que A. considere necesario. Debiendo ésta tener en cuenta la opinión de J. al tomar una u otra decisión La cancelación de esta lista no implica la supresión de los roles aquí establecidos.
CláusulaII: J. deberá aprender y memorizar esta lista y estar preparado para recitarla si A. se lo solicita.
CláusulaIII: Esta lista se define y es aplicable exclusivamente al ámbito privado y sexual de la pareja, sin afectar, tanto en el ámbito público como privado, a la vida diaria de la misma.
Firmado y aceptado por:
J. A.
-A. se define como el elemento dominante en la pareja, debiendo asumir su papel de Ama y mantener activa la sumisión y el servicio de su Sumiso.
-J. se define como el elemento sumiso en la pareja, debiendo en todo momento obedecer y servir a su ama, procurando su máximo placer y bienestar.
1) A. tiene derecho a tomar el control sobre el cuerpo de J. en todo momento.
2) Es un deber para J. cumplir y satisfacer todos los deseos de A. en lo que al sexo se refiere.
3) J. tiene la obligación de vestirse o desnudarse cuando A. se lo ordene.
4) A. tiene derecho a decidir cuándo y cuánto puede J. masturbarse, él deberá cumplir con lo exigido.
4.1) J. no podrá masturbarse sin pedir permiso a A.
5) J. no deberá tener un orgasmo antes que A. a menos que ella indique lo contrario.
5.1) De suceder, J. deberá recompensar a A. con sexo oral hasta que ella alcance el orgasmo.
5.2) Los preliminares antes de echar un polvo son obligatorios, sin excepción.
6) A. podrá (si lo desea) decidir invertir temporalmente los roles que esta lista establece, el tiempo establecido por ella no podrá ser modificado por J.
6.1) Bajo ningun concepto este cambio temporal implicará un cambio real del rol que ejerce cada uno. J. no deberá olvidar que sigue estando bajo el control de A.
6.2) Bajo este supuesto, A. podrá escoger que puntos de esta lista serán aplicables y cuales no.
7) J. debe calzar y descalzar a A. cuando convenga.
8) Cada mañana (o al salir de la ducha) J. deberá cepillar el pelo de A. evitando lo máximo posible darle tirones que puedan dañarla.
9) Cada día (A ser preferible antes de dormir) A. recibirá un masaje de J. en el lugar que ella solicite.
9.1 El masaje en la espalda deberá ser siempre rematado con un beso negro.
9.2 El masaje en los pies deberá ser siempre rematado con un cunnilingus.
10) J. deberá estar dispuesto a permitir que A. le marque como propio (temporalmente), ya sea con mordiscos, chupetones u otros métodos.
10.1: Bajo ningún concepto J. podrá dejar en el cuerpo de A. marcas visibles.
11) J. deberá doblar y colocar adecuadamente cada prenda de ropa que le quite a A.
12) A. decide siempre la postura sexual. Por defecto A. llevará las riendas en la cama.
13) En señal de sumisión J. debe (siempre que haya la suficiente privacidad)
13.1) Al menos una vez al día dar un beso negro a A.
13.2) Al menos una vez al día arrodillarse y besar los pies o el calzado de A.
Cláusula: Esta lista se encontrará en uso y será de cumplimiento obligatorio durante el tiempo que A. considere necesario. Debiendo ésta tener en cuenta la opinión de J. al tomar una u otra decisión La cancelación de esta lista no implica la supresión de los roles aquí establecidos.
CláusulaII: J. deberá aprender y memorizar esta lista y estar preparado para recitarla si A. se lo solicita.
CláusulaIII: Esta lista se define y es aplicable exclusivamente al ámbito privado y sexual de la pareja, sin afectar, tanto en el ámbito público como privado, a la vida diaria de la misma.
Firmado y aceptado por:
J. A.
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