28 abr. 2011

No es lo mismo

No es lo mismo decirlo que hacerlo, ni desearlo que sentirlo.



No es lo mismo escribir de femdom en la soledad de tu habitación, que hacerlo tras el primer orgasmo de la tarde y con un hombre a tus pies, decidido a lamerlos, besarlos y masajearlos como se merecen.

No es lo mismo pedir que ordenar.

No es lo mismo estar con un hombre en la cama y que te diga "Chúpamela, zorra" a que te diga "Porfavor, utilízeme mi Diosa, úseme".


Y ahora, en una tontuna tarde de viernes, con varias horas por delante para hacer realidad mis fantasías más perversas, para lamer, desear, tentar, dominar, someter y forzar... se me ocurre mucho más que decir y que escribir que en otras... que curioso.

Pero ahora, si me disculpáis... tengo una autoridad que aprovechar, un intenso placer que disfrutar...

Y un machote al que someter.


2 comentarios:

  1. Te doy toda la razón. Del deseo a la realidad a veces hay un trecho. Os felicito por vuestra relación. Lo importante es que los dos os sintáis a gusto.

    Un abrazo y buen fin de semana.

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  2. Un trecho grande, sobre todo cuando el deseo corre más deprisa ;)

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