3 abr. 2011

Dominante.

Lo bueno/malo que tenemos las personas impulsivas es que rara vez nos paramos a pensar en el porqué de nuestras acciones. Entre Sumiso y yo, el intercambio de poder es algo que ha surgido de forma natural, espontánea, como si fuera una consecuencia lógica del profundo respeto y amor que compartimos. Pero desde hace varios días he comenzado a darle vueltas a una pregunta. ¿Por qué?

Sumiso ha sido siempre claro conmigo en este aspecto, dentro de su necesidad de entregarse viene comprendida la de explicarme porqué necesita estar a mis pies. ¿Y yo? ¿Cuál es mi motivo? 

Dejo de lado los motivos más elementales y evidentes, aquellos que comparte toda persona que ha saboreado el BDSM en cualquiera de sus representaciones: Morbo, diversión, excitación, deseo, mentalidad abierta...  ¿Qué es, que me ha convertido en un Ama? 

Para empezar, debo mencionar: el poder es terriblemente adictivo, la más dulce droga que jamás probé. Coincidiréis conmigo, una vez catado su dulce aroma, el cuerpo comienza a pedir más y más... 

Pero la tensión principal, la mayor fuerza de todas, creo que va unida a mi personalidad. Siempre fui una mujer fuerte, que pisa firme allá donde va, pero llevo los sentimientos y los nervios siempre a flor de piel, y necesito un esfuerzo constante para mantenerlos bajo control. Cuando algo va mal, enseguida me desespero y empiezo a ir a la deriva.  Y pensáis ¿Y eso qué tiene que ver? Lógico, yo también tardé en verlo, pero es sencillo. Cuando me enfrento a Sumiso, esa parte de mí me arrastra a necesitar su entrega. El dominio que ejerzo sobre él es mi terapia, me devuelve el rumbo. Veo cómo se entrega a mí por completo y una parte de mí dice "Estás a salvo. "

O más literalmente, tal como le dije ayer:
"Cuando siento que estás lejos y que te necesito, siento la necesidad de que me demuestres que estás loco por mi, sentir que todo está bajo control y que lo nuestro es tan fuerte como siempre, así consigo no perder la cabeza ni desesperarme."

3 comentarios:

  1. Bravo Ama, es un placer compartir contigo tantas sensaciones comunes...he sido Ama, Esclava, Switch,...he vivido 20 años en el BDSM y al final tu rol se decanta por los intereses de cada uno. Es una terapia sin duda, y es más, llega un momento en la vida, en que los años te hacen madurar y reflexionar sobre la tranquilidad y la seguridad en una misma, es entonces, cuando después de analizar esa vida de experiencias y sentimientos tan fuertes, te realizas como Dominante.

    El que tu perro esté a tus pies? por supuesto que es una tranquilida, además de un profundo sentimiento de agradecimiento y poder.

    Gracias por visitar mi blog. Es un gran placer.

    ResponderEliminar
  2. Saludos Ama,

    te felicito por tu ejercicio de introspección. Con este post has dejado entrever lo importante que es que tu chico esté a tu lado.

    De todas formas me gustaría decirte algo respecto a lo de nos nervios, etc. Existen muchas técnicas probadas para controlarlos; contralarse a sí mismo al fin y al cabo. Te lo digo por lo del esfuerzo constante del que hablabas, el cual entiendo puede ser agotador. Supongo que si fuera necesario, tu sumiso no tendría ningún problema en buscarte información del tema y la estructure de una forma que te resulte sencilla de leer, pues no mereces menos ;).

    Un saludo y que ambos estéis pasando un feliz domingo.

    ResponderEliminar
  3. EL gran placer es mio Alma, porque nos lea y nos siga alguien que, como tu misma dices ya sabía de todo esto cuando yo aún jugaba a las muñecas. :D
    ---------------
    No te preocupes Sirviente, quizás suena un poco exagerado lo del esfuerzo constante, pero no hace tanta falta :)
    ---------------
    La verdad es que es difícil transmitir estas cosas.

    ResponderEliminar