10 abr. 2011

Esas pequeñas tonterías...

Un caluroso día de primavera, conducir hasta la playa. Sin bañadores ni nada, sólo para dar una vuelta. Sentarnos en el rompeolas. Besarnos, meternos mano, hablar de sexo. Dejarle caer que esa noche va a ser mi esclavo. Notar cómo se excita. Decirle que no lo llevaré al piso sin antes ir a comprarme un helado en un sitio en particular, ponerme caprichosa, exigente, autoritaria. Como una cría mimada. Hacerle levantar. Ver cómo se sonroja, se avergüenza, tiene miedo de que la gente note su erección. Me pide esperar un poco. Insisto en continuar el paseo...



Ya anochecía cuando nos subimos en el coche. Arranqué y antes que nada, fuimos a por mi helado...

3 comentarios:

  1. ;). Ya nos iréis relatando más no?

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  2. Uuuh, ¿Quedaste con la miel en los labios? que raro... jejeje... Bueno, quizás si quizás no. Que tenemos mucho por contar

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