15 sept 2011

Tipo de ama

¿Qué ama preferimos? ¿La mujer ejecutiva, de 'alto nivel' en plan 'mujer fatal', que lleva el dinero a casa mientras su sumiso es la chacha de la casa, o la que prefiere que el hombre la mantenga?
¿Es más ama la que organiza todos los bienes e ingresos de la casa que la que delega para tener todo el trabajo hecho y que sólo le importa tener su Visa disponible?
¿Es más ama la que siempre conduce y controla el coche que la que elige que el sumiso la lleve a todos lados?

Nosotros los sumisos, siempre nos identificamos más con una ama del primer tipo (y también es lo que nos 'ordena' los manuales BDSM), pero quizás por propia necesidad nuestra, que necesitamos que nos muestren cierto poderío y autonomía para poder entregarnos.
De todos modos, yo creo que ambos tipos son válidos, ¿no creéis?

13 sept 2011

Pisos de estudiantes

En los que no hay calma, ni tiempo, ni sitio donde sacar fuera la fantasía. Donde toda la tensión sexual que acumulas mientras cenáis con tus compañeros de piso no llega a desatarse hasta que se cierra la puerta de tu dormitorio. Donde no hay sitio siquiera para los gemidos, contenidos en suspiros ahogados y respiraciones agitadas. Donde a media tarde buscas cualquier excusa para encerraros en la habitación. Donde echas de menos no poder pedirle que cocine desnudo para ti.  Menos sitio aún para dar órdenes en voz alta, o para esos pequeños y ruidosos azotes...


Por suerte aún, en ese pequeño bucle del espacio-tiempo, hay sitio para la pasión desenfrenada, para gastar varios condones sin hacer ruido, para recibir masajes y lametones... Pero siempre a escondidas, no sea que alguno de los compañeros se anime más de la cuenta...


Y es que hay mucho pervertido suelto. ¿No?

9 sept 2011

Descompensados

A veces te lo planteas y no te queda clara la mayor diferencia entre tu y él, pero en días como hoy, cuando tras dos polvos y ocho o nueve orgasmos (míos, evidentemente) queda él agotado y dormitando en la cama, y yo me levanto con aún más energía que antes, la diferencia... 




Resulta evidente ¿No?

7 sept 2011

Señoritas finas y delicadas

Las leyendas urbanas dicen que a las mujeres no les gusta el porno, ni buscar sexo en internet, que no hablan del tema, y que esperan que sea el hombre el que se "lance" y en un desfase de pasión les arranque la ropa y las arrastre a la cama (una fantasía de muchas, sin duda, y más si él es un Josh Holloway) Al menos eso dicen, y es curioso porque  estoy convencida de que mis amigas y yo hablamos y bromeamos de sexo mucho más de lo que comenta Sumiso J. con los suyos.

Claro que las chicas con esta inspiración dominante en la cama son mas lanzadas y claro, es  lo normal... Pero curiosamente de entre ellas y cuando ha salido el tema, (así muy por encima y medio de broma, que yo creo que fliparían en colores si supieran de la existencia de este blog) sólo yo he confesado que prefiero mandar a que me manden...  Así que no será cosa de amas...

Y es que por alguna razón, por mucho que salgan mujeres y mujeres enseñando los pechos en televisión, cine, publicidad, revistas... seguimos teniendo fama de santitas y remilgadas (aunque las haya con fama de todo lo contrario, pero esos son casos particulares) y ellos de ser grandes folladores sin control. Aunque poco a poco va cayendo el mito y aparece una nueva imagen de chica desnhinibida, lanzada y que sabe lo que quiere, que a mí ya me va gustando más.


Hablando de porno debo añadir algo: mientras todos los vídeos  pornográficos se basen en enseñar tetas y culos de chica, mujeres gimiendo con la boca abierta, o haciendo mamadas de 15 minutos y siendo penetradas sin ningún cuidado y en posturas que deben ser sinceramente dolorosas para ellas; mientras que a ellos sólo se les ve así por encima y de pasada (y porque no les queda más remedio a los cámaras) Nosotras seguiremos buscando otras alternativas.

 

5 sept 2011

Cornudo y adinerado.

Él era escritor, ella abogada, y le mantenía; y es que la escritura no da para vivir. Ese día llegó a casa muy preocupado. Le habían ofrecido un contrato por un dineral, como escritor para una revista erótica de éxito.

- ¡Pero eso es fantástico mi amor! Con ese dinero podremos darnos unas buenas vacaciones este año.
- Si.. bueno... pero ya sabes que yo nunca he escrito algo así, y me han pedido dos páginas para mañana por la mañana, para ver mi estilo dicen...

Ella sonrió, con toda la calma del mundo. Y seductora, se acercó a su oido.
- Tranquilo, esta noche, te sentarás frente al ordenador, que yo voy a ser tu musa...

Horas más tarde, se sentó frente a la pantalla, dispuesto a escribir algo. A su espalda, escuchó a su chica acercarse.. excitado ante la promesa que ella le había hecho, cerró los ojos. Ella se agachó y...

"Click"

Abrió los ojos confundido. Cuando lo hizo pudo verla sentada sobre el escritorio, con una sonrisa malvada en la cara. Entonces lo sintió. ¡Lo había esposado al escritorio!

 -Pero... pero ¿y esto?- No lo entendía, su vida sexual era bastante corriente, no tenía ni idea de dónde había sacado las esposas.
- Es por tu bien amor, así no podrás distraerte del trabajo... Ahora... ¿Preparado para la sorpresa?

Su voz, su sonrisa... la anticipación, se le estaba poniendo dura por momentos... Pero volvió a confundirse cuando ella se levantó a abrir la puerta...
*
 Ella le hizo pasar, su plan había dado un resultado perfecto, él no se esperaba nada de aquello, pero sabía que saldría bien, llevaba años sin atreverse a cumplir sus fantasías pero ahora iba a tomar el mando... Un hombre alto y rubio entró en a habitación, ya conocía el plan, así que ignoró con calma las protestas del encadenado. Comenzaron a besarse y ella lo atrapó contra la alta estantería del estudio, algunos libros cayeron alrededor, pero no les importó.
*
No se podía creer lo que veían sus ojos, su novia lo había encadenado a la mesa ¡y ahora se iba a tirar a otro allí mismo! La furia le embargó, les gritó y protestó, pero le ignoraron. Estaban empezando a desnudarse, ajenos por completo a él. Cuando le soltase, lo mataría, iría a por ese tío y entonces, entonces...

Entonces lo entendió.

Élla le había prometido ser su musa... Y había creado el escenario perfecto. En ese momento, viendo a ese tío mordiendo los pechos de su chica, la furia dio paso a la excitación, y fue tan intensa que se le escapó un gemido. Ella lo miró, sólo por un momento, justo antes terminar de arrancarse la ropa y hacer que se arrodillara para que le lamiera bien el clítoris.

Empezó a escribir como un loco, los gemidos de su chica le hacían sentir escalofríos, allí estaban, encaramados a las repisas y follando como animales, casi podía sentir la polla del tío penetrándola a fondo. Ella gemía y gemía, pedía más. EL otro la tomó en brazos y la embistió contra la estantería, donde los libros no paraban de caer a cada golpe que daban. Mientras él no podía más que sentirse inútil, masturbarse y describir, contemplar y contar la escenita en su ordenador. Los celos ahora eran sólo un cosquilleo delicioso que le estaban haciendo enloquecer...

Acabó convirtiéndose en su estilo de vida, y años más tarde, cuando los periodistas le preguntaban de dónde obtenía su inspiración, sólo respondía.


-De mi musa, siempre de mi musa...

4 sept 2011

Vicios incurables

Ella harta de la afición al fútbol de su marido dijo:
- Si quieres ver fútbol, por cada partido que quieras ver me tienes que invitar a una cena.

Y... y... y... ella cenó gratis el resto de su vida.

Si es que mucha sumisión pero hay cosas de las que sería difícil desprendernos. :P


3 sept 2011

Se terminó el verano


Y vuelve la rutina, vuelve el trabajo, vuelve el fresquito, vuelven los madrugones diarios, vuelve el quedarse en casa a follar que en la calle hace mucho frío, vuelve el estrés, vuelve a llover y vuelvo yo (sonido aplausos, aleluyas, lágrimas de emoción) 



Lo que no vuelve, porque nunca se fue, son las ganas de sexo, de jugar, de disfrutar y dominar; ganas de llegar más allá, de explorar y experimentar. Porque nunca el sexo es demasiado, y toda sumisión es poca.

Éste ha sido un gran verano para nosotros, y lo hemos invertido, más que en probar nuevos placeres (que también) en afianzar y acomodarnos cada uno en nuestro lugar, a que en cualquier momento y lugar que yo le reclame, se someta a lo que le pida. Sólo con unas pocas palabras, a veces incluso sin ellas. Poco a poco Sumiso J. va cayendo en mis redes. ¿Llegará el día en que no pueda escapar de ellas?

Apuesto a que si.